Cecilia

Ceci

Escribo estas líneas cuando aún la luz no se ha apoderado de la noche, aunque el canto irregular de los mirlos y la algarabía de los gorriones anuncian la llegada inminente del nuevo día.

Escribo y me siento acompañado. Sé que estás. Sé que estarás.

Desde ese 12 de abril, siento la necesidad interna de rendirte un pequeño homenaje, silencioso, como casi todas las cosas que se hacen en estos rincones puros, alejados del asfalto y del aliento humano.

No he encontrado mejor forma de despedirme, eso sí, temporalmente, porque volveremos a encontrarnos, porque los años pasan pero la eternidad es infinita.

En este incomparable y salvaje decorado del Alto Gredos, tu recuerdo permanecerá vivo, en un espacio donde no hay sitio para otra cosa que no comulgue con la desnudez y la pureza.

Estarás bien acompañada. Si miras hacia el oeste verás elevarse apuntando al cielo las poderosas siluetas de la Aguja Maravillosa, Peña Otilia y el Risco del Ángel. Más cerca, sentirás la complicidad de Punta Espartana, La Agujita o la Torre Pedro Alarcón.

Con el paso de los días, irás aprendiendo algunos nombres que te irán siendo familiares, “Atlántida”, “Espolón Alsaciano”, “Marionetas del deseo”, “Eolo”, “Espolón del Funambulista”… todos ellos corresponden a trazados verticales de estas silenciosas agujas. Cada uno de ellos te contará pequeñas historias de ilusionados escaladores que plasmaron su creatividad alpina en cada una de las puntas que conforman este paraje petreo denominado Risco Moreno del Hornillo.

Ahora que ya descansas, disfrutarás de la belleza del orden natural de los paisajes no transformados. Sentirás el frío del cíclico invierno y sus cambios de color en la Cresta de la Catedral. Saludarás a los pequeños aviones recién salidos del nido en su vuelo primaveral en torno a las torres graníticas que te acompañan. Sonreirás viendo los primeros pasos temblorosos del chivo recién parido y te refrescarás con las gotas de las primeras lluvias del otoño tras el estío. Es posible que si prestas mucha atención, aún escuches las canciones cantadas por los ancestrales cabreros de El Hornillo mientras edificaban los corralillos de piedra situados a escasos metros de donde descansas.

En compañía de Aleja, mi amigo desde la infancia, no he encontrado mejor manera para agradecerte las innumerables muestras de cercanía recibidas por parte tuya y todos los gestos de cariño que dedicaste a las personas que tuvieron la oportunidad de tratarte.

A nivel personal, decirte que continuarás siendo un referente de alegría, frescura, creatividad, polivalencia y libertad.

La vida pasa y pasa rápido… volveremos a encontrarnos.
Cecilia, un abrazo.

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En primer término Peña Gallina. A la derecha el grupo de la Cresta de la Catedral, con el Risco del Ángel, Punta de la Reseca, Aguja de la Hermana, Aguja Maravillosa y Peña Otilia.

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Risco Moreno del Hornillo con Punta Valeria a la izquierda, por el diedro sombreado discurre la vía “Cecilia”

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Aleja recuperando el primer largo.

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En el tramo de placa del segundo largo.

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Segunda reunión.

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Iniciando el tercer largo.

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Aleja progresando en el diedro del tercer largo.

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La Cresta de la Catedral y la visión lateral del impresionante perfil de la fisura “Atlántida”

DATOS TÉCNICOS.

CECILIA

Situación de la vía: “Cecilia” se ubica en el grupo de agujas que conforman Risco Moreno del Hornillo, en el extremo izquierdo de la formación. El acceso lo haremos desde Mingo Fernando en algo menos de dos horas.

Material necesario: Dos juegos de friends hasta el número 3. Una pieza del número 4 y otra del 5. Juego de microfriends y juego de microempotradores.

Descenso: Buscar la brecha de cumbre y destrepar unos metros hasta alcanzar un parabolt con argolla desde donde montaremos rápel.

Descripción de los largos:

Largo 1: Largo de aproximación al gran diedro. Paso de V en travesía algo expuesta y llegada a terraza.
Largo 2: Paso de bloque desplomado protegido con microempotradores (6a), entrada en el diedro y antes de llegar al arbusto que lo cierra, salirse a la placa musgosa y navegar por ella hasta volver al diedro y montar reunión (6a) expuesto.
Largo 3: Primera parte del diedro (6b) atlético.
Largo 4: Segunda parte del diedro y chimenea final (6b) atlético.

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14 pensamientos en “Cecilia

    • Hola Trochapalomo.
      Como ves, la vía está muy cerca de la Cresta de la Catedral y de los Riscos de Trocha Palomo, con sus dos agujas.
      La vía está dedicada a Cecilia que ha sido compañera de trabajo durante muchos años.
      Saludos.

    • Hola Iván.
      Muchas gracias por tu comentario, espero que el próximo maratón lleve su nombre asociado al mismo.
      Un fuerte abrazo y muchas gracias por tu ayuda en el maratón.
      David.

      • ¿Sabes qué ocurre? Que cada vez que salgo a correr y veo una coleta agitarse al cruzarme con una corredora, me viene a la cabeza su imagen en el maratón que compartimos, siempre risueña y jovial. Y, sobre todo, cuando veo a alguien en bicicleta. Ahí tengo que tragar saliva.

        Dedicarle esa vía en tu querido Gredos es realmente bonito y dice mucho de ti.

      • Hola Zero.
        Cecilia fue una persona especial y muy querida por todos. Cada uno en su interior le ha rendido un homenaje a su manera, unos hablando bien de ella, otros tal vez conversando con ella desde la confianza de que la vida sigue, otros rezando… todos tenemos un recuerdo vivo y fuerte.
        Te envío un fuerte abrazo.

      • Yo, que sigo sin correr, también veo en esa coleta agitándose por los parques su imagen. La suerte de compartir dos maratones con ella y la pena de no haber podido compartir más.
        Pasa por mi pueblo una mujer en bici de carretera cada día, hace años, casi siempre sola, desde que se fue Ceci ambas imágenes se cruzan y deja de ser aquella mujer que pasaba cada día para pasar Ceci en bici.
        salu2 amigos

      • Hola Iván.
        A nosotros en el colegio nos pasa un poco igual que a ti.
        Vamos por los pasillos o en el gimnasio y no te parece cierto que ya no vaya a estar.
        Pero siempre creo que de alguna manera sí está y seguirá estando en la vida de aquellas personas que estuvieron a su lado.
        Un abrazo

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