Juli Pistones “El Killer de Parla”. MD. V+, A2

 

Texto: Alberto Muñoz Gómez.

Arreglos… y censura: David de Esteban Resino.

Fotos: Alberto Muñoz, Javier González, Enrique Barberá y fondos fotográficos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

 photo.php

Siempre que se hablaba de Juli Pistones se hacia en corros pequeños, en la barra de cualquier bar de calle estrecha, con poca luz, en voz baja, sin pronunciar su nombre…

Nunca se supo cuales eran sus verdaderas raíces, aunque se cree que proviene de un reducto escondido de los Montes de Toledo, de algún rincón no visitado aún por el orden, de esos parajes poco humanizados que aún poseen leyes propias.

Los documentos clasificados del Ministerio del Interior detallan que en su juventud se trasladó a Parla, la ciudad sin ley. Fue allí donde junto con su amigo “El Lolo”, se encargó de proteger alguno de los barrios en esas duras y frías noches de sábado, cabalgando sobre una legendaria RS1.

Dicen las malas lenguas que fue en las callejuelas de esa villa, entre luces de farolas y sombras anónimas proyectadas sobre las paredes, donde tuvo que hacer uso de su crochett de izquierda para proteger a los vecinos y amigos. Fueron sin duda duros años…

A finales de 2004, con algunas cicatrices en el rostro y algo de desgaste en su alma guerrillera, inició su primer exilio. Con el dolor arraigado en lo más profundo de su ser, el dolor del que emigra del barrio por el que tanto luchó, en una decisión personal y no compartida, abandonó Parla.

Su desaparición generó un ambiente de inestabilidad e inseguridad en la localidad, ya que su liderazgo nocturno sobre el asfalto de la ciudad no ha sido aún suplido a día de hoy.

IMG_2701

Dicen que Santiago Segura fue informado de la trayectoria de Juli, e impresionado por la labor desarrollada en las calles de Parla, quiso plasmar su vida en una nueva versión de Torrente, pero Juli, fiel a si mismo, no accedió a vender su alma al productor cinematográfico a pesar del cheque en blanco que le pusieron sobre la mesa.

Hay testimonios gráficos que confirman que por él se interesó el mismo Julián Muñoz que quiso llevarle a Marbella para que ejerciera el control sobre las mafias rusas y de paso se encargara de su seguridad personal cuando era alcalde.

1543157_10202117450031202_2099494707_n

Pero Juli no cedió, necesitaba descanso y un tiempo de regeneración. Escuchando la voz de su conciencia, se estableció sobre las llanuras de Añover de Tajo y los pueblos colindantes. Cambió su vieja chaqueta de cuero de hombreras metálicas, sus vaqueros desgastados y sus botas de puntera acerada,  por la magnesera, los pies de gato y el arnés, convirtiéndose en un adicto a la vertical, a los espacios abiertos y los animales que en ellos habitan. Supo ser un hombre que tuvo el valor de reinventarse y enfrentarse a corazón abierto a la seducción de lo alpino.

Han sido muchas las escaladas que hemos tenido el privilegio de compartir con él y con su gran sentido del humor… pero también fueron muchos los gases de humo verde que se le escaparon en las reuniones de las vías de varios largos, en esas donde no hay escapatoria posible… Recuerda Julián que de la Ley del Karma nadie se escapa…

IMG_1953

A pesar de que su frase favorita escalando es -joder tío, esto está “mu lavao”-, está considerado un escalador de alta gama, eficaz, polivalente y carente de miedos.

Pero como ocurre con todos los grandes mitos, hace pocas fechas, siguiendo nuevamente los dictados de su conciencia, inició una nueva etapa, abandonando la comarca de La Sagra toledana y yéndose a vivir al pueblo de Patones, el paraíso calcáreo de Madrid, donde escala a diario con gente que desconoce su verdadera historia.

Sus pasos sobre las empedradas calles de Patones esconden a una leyenda. Nadie sabe quien es realmente. En él ven a un artesano del cuero, metódico en el trabajo y amable en el trato, pero dentro de él aún vive una bestia, un guerrero ardiente y apasionado que noche tras noche, después de la jornada laboral y tras escalar, esconde sus manos bajo unos gruesos guantes de cuero y acude al gimnasio a boxear a nivel deportivo…

Mírale a los ojos… no sabes con quien estás boxeando ¿verdad?…nunca te lo contará… es él, créelo, la leyenda viva del asfalto madrileño…es Juli Pistones, el Killer de Parla.

En Gredos, en Risco Moreno del Hornillo, su larga trayectoria quedará plasmada en una senda vertical… “Juli Pistones, el Killer de Parla”, MD. V+, A2. 60m

JULI PISTONES EL KILLER DE PARLA

Croquis y detalle de la placa del último largo.

2

FOTOS RECIENTES DE JULI…

Z 2B

En la “Zaratustra”, Ordesa, junto a Enrique Barberá.

1 (2)

En “La Danza del Fuego”. En la Peña del Águila junto a Alberto Muñoz.

IMG_2841

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s